jueves, 8 de noviembre de 2007

África

Este es un relato de viaje, mi primer viaje al África Subsahariana. Un viaje que me ha sorprendido, me ha emocionado, y me ha marcado. Bienvenidos a un paseo por mi viaje a Zambia, con visitas a Zimbabwe y Botsuana!



Las cataratas Victoria son las más grandes del mundo, casi dos kilómetros de largo y más de 200 m de alto! Separan Zimbabwe y Zambia, y las nutre el río Zambeze, que es mucho más caudaloso en Zimbabwe. Esta es la época seca, no ha llovido desde hace meses, y el lado de Zambia no aporta mucha agua a las cataratas.



Pese a que esto suena a que no es buen momento para visitar las cataratas.... Nada más lejos de la realidad! Cuando vas a Zambia tienes mejores vistas a Zimbabwe, que tiene mucha más agua! Por otro lado, en Zambia hay una islita llamada Livingstone (Dr Livingstone "descubrió" las cataratas en el s.XIX y les puso el nombre de la Reina Victoria). Esta isla no puede visitarse en la época de lluvias por varias razones: la isla queda prácticamente cubierta por el cauce del río, y además la corriente es demasiado fuerte. Sin embargo en esta época del año nuestro hotel organiza desayunos semi privados en la isla. Estos incluyen un baño en el río, bueno, en la catarata misma! Esto es para los valientes, porque la corriente sigue siendo muy fuerte y os aseguro que impresiona estar justo al borde de la catarata, con una caída de 200m justo delante de ti. El truquillo está en que hay una mini piscina natural, o más bien una especie de hueco de unos 2m cuadrados y 1,5m de profundidad, donde tu cuerpo está prácticamente sumergido y por lo tanto protegido de la corriente. La impresión es única, y por eso llaman a este lugar "el trono del Diablo".



Pero nuestro hotel no sólo está al borde del Zambeze y a unos metros de las cataratas, ademas hay cientos de monos, cebras, jabalíes africanos (bueno esto lo he sacado del diccionario… en inglés es “warthog”, y para que nos entendamos todos, es “Pumba” el animalejo de El Rey León) y jirafas en el jardín. Tal y como lo cuento. Los monos son una pesadilla (y para que yo lo diga....) y te avisan desde que llegas hasta que te vas de que está prohibido darles de comer, y recomiendan encarecidamente que no se coma en el jardín de las habitaciones. Por supuesto Adam y yo decidimos ser especiales y según llegamos pedimos algo de comer y nos preparamos una mesita en el jardín. No habían pasado ni 5 minutos que ya teníamos dos familias de monos rodeándonos! Impresiona...A mi la escena me recordó a Los Pájaros...


Son tantos los animales que hemos visto! He hecho distintos safaris, en todo-terreno, barco, y a caballo! Creo que el que más me impresionó fue el del barco, en Chobe. Chobe es la reserva con la población más extensa de elefantes en África! Y está en Botsuana. Un lugar precioso, en una isla por la que ha habido varios enfrentamientos en un pasado no muy lejano. Unos querían que fuese parque o reserva para animales, otros creían que dedicarla a la agricultura sería más apropiado. Ganaron los primeros.



Vimos cientos de elefantes, de todos los tamaños, cruzando el río, revolcándose en el barro, corriendo por las laderas y llanuras. Una experiencia inolvidable! Asimismo, hay decenas de hipopótamos. Cuando llegas y ves un ojillo asomando te emocionas, al cabo de un rato empiezas a ver algún grupo de 4 o 5 espaldas de hipopótamo.... Al cabo de media horita si te descuidas te encuentras con grupos de 20 hipopótamos de todos los tamaños. Son graciosos, se pelean y hacen ruidos extraños como gruñidos, pero son vagos y muy grandes así que sus peleas consisten en abrir bien la boca y sacar el cuerpo del agua, mientras gruñen e intentan intimidar al de al lado. Dicho esto es importante recordar que el hipopótamo es uno de los animales más peligrosos del mundo. Vamos, que no deben de ser tan perezosos todo el tiempo.


Manadas de búfalos, antílopes de todo tipo, impalas, avestruces, más “pumbas”, cebras, hienas (qué feas son! Y qué cara de malas)....



Pero sin lugar a dudas, los más impresionantes son los leones. Aquí va la experiencia más maravillosa de mi vida: fuimos a Zimbabwe a visitar una reserva de leones, en la que tienen normalmente de 6 a 10 leones menores de dos añ
os y separados por grupos de edades. Estos leones son huérfanos -por distintas razones: sus padres han muerto, han sido abandonados o se han perdido- y los cachorros de león no suelen sobrevivir cuando esto ocurre, necesitan aprender, entre otras cosas, a cazar. Y es precisamente lo que hacen en este centro, les preparan para la vida adulta. Aquí viven y aprenden a relacionarse con otros animales, mientras se les enseña a cazar y sobrevivir solos. Cuando tienen unos 18 meses son trasladados a otra reserva en la que ya no interactúan con humanos. Ahí se quedan hasta que están preparados para ser devueltos a su hábitat natural.

Cuando llegamos al centro éramos 5 personas y tuvimos que elegir un grupo de leones para visitar: -por llamarlos de alguna manera- bebés (5 meses), niños (un año) y adolescentes (18 meses y a punto de ser trasladados). Nos decidimos por estos últimos. Sin embargo, nos esperaba una sorpresa, por ser un grupo tan reducido (suelen ser 30 personas o más) y todos jóvenes, los encargados decidieron autorizarnos a ver a los tres grupos!

Cuando digo ver, tal vez debería corregirme y decir tocar, jugar, abrazar..... Sí, estuvimos acariciándoles al principio, jugando con ellos después, abrazándoles al final..... INCREÍBLE! Al principio te parece que estar a un metro de un león es impresionante, cuando tocas a uno por primera vez lo haces con la mano temblorosa. Pero una vez que empiezas a jugar con ellos les pierdes el miedo. Ahora sí, nunca hay que perderles el respeto! Y no sólo porque al fin y al cabo son animales salvajes, también porque son leones jóvenes y juguetones y en un momento dado el juego puede complicarse!

Sin duda este viaje ha sido una experiencia única. Me ha cambiado las ideas, los sueños y, por qué no, hasta los ideales.
Sigue leyendo...

sábado, 22 de septiembre de 2007

Cremación hindú , mejor descrita con imágenes que con palabras


Básicamente para quien no tiene ni idea de cuáles son las creencias de los hindús respecto a la celebración de la vida y la muerte, la cremación es todo un espectáculo.





Sophie, Carlos y yo
tuvimos la oportunidad
de
ir a una, por casualidad.




Estábamos en el coche en Bali y el
conductor nos gritó “mirad, una cremación, paramos?”.



Y paramos. Aquello parecía una fiesta, una celebración. De primeras parecía una boda.




Decenas de personas, tal vez 200, de todas las edades, hombres, mujeres y niños reían, charlaban, cantaban… mientras otros preparaban el cuerpo y el ataúd para luego trasladarlo a una especie de descampado.

video


En el descampado la gente comía, reía,

había música constantemente….


video

Si hasta vendían helado!

Y fue allí donde quemaron el cuerpo. Y digo el cuerpo porque así es como fue,

no queman un ataúd con el cuerpo dentro, no, queman el cuerpo.

Las fotos y los videos son mejor descripción que

mis palabras, seguro.

Sigue leyendo...

sábado, 25 de agosto de 2007

Los Orangutanes de Borneo













Este es el diario de un apasionante viaje a la jungla de borneo en busca de Orang Utanes. Hace días
que quiero escribir este “post”, pero nunca encuentro el momento, ni las palabras. Después de darle muchas vueltas, hacer bocetos en mi PDA, organizar ideas en mi cabeza…. He decidido hacer lo de siempre: un “post” espontáneo, en el que pienso escribir lo que pasa por mi mente, sin que me preocupe si está muy bien escrito, regular, o fatal. Porque este post es mucho más que palabras, es la descripción de una experiencia indescriptible, aunque voy a intentar dejar los sentimientos a un lado, para que sea un poco más fácil.

El viernes pasado, 17 de agosto, aprovechando que era festivo (Día de la Independencia de Indonesia) nos decidimos a hacer un viajecito de aventura. (Antes de viajar pasamos por varios días de preparativos, una pesadilla! Como el viaje era a la jungla en Kalimantan donde la malaria es ya parte de la familia, nos recomendaron llevar repelente de mosquitos y pantalones y camiseta de manga larga. Y aquí empezó nuestro mal sueño! Encontrar una camiseta de manga larga en Indonesia, que no tenga escote, ni cositas bordadas, es imposible!)

El viernes por la mañana volamos de Jakarta a Semarang (también en Java), donde cogimos un segundo vuelo a Pangkalan Bun, en Central Kalimantan (muy al sur). Un viajecito de 20 minutos en coche para después embarcarnos en un klotok, un barquito que durante tres días se convirtió en nuestro medio de transporte, casa, restaurante y biblioteca.

Tres amigos, tres guías, tres reservas de orang utanes y tres días para visitarlas. Que tendrá el tres?

Los orang utanes (orang=hombre, utan=bosque en indonesio) son esos simios de largos brazos y pelaje rojizo que tanto se parecen a nosotros. Los orang utanes son nativos de Indonesia y Malasia, pero hoy sólo pueden encontrarse en libertad en las selvas de Borneo y Sumatra (Indonesia). Nosotros estuvimos en Borneo. Los orang utanes, como voy a explicar más adelante, son una especia en vía de extinción, por eso están extremadamente protegidos. La tala indiscriminada en las selvas, principalmente por las grandes multinacionales mineras, han contribuido a destruir su hábitat. Además, las orang utanes sólo tienen hijos cada 7 u 8 años, con lo que su reproducción es difícil.

Las reservas que visitamos tienen tres misiones similares: en la primera se enseña a orang utanes huérfanos a sobrevivir en la jungla, solos o con una madre adoptiva. En la segunda se enseña a orang utanes domesticados a volver a vivir en libertad. En la tercera hay un poco de todo, pero principalmente tratan a orang utanes enfermos o heridos, para después devolverlos a la jungla. Las reservas están en un “parque nacional” en los márgenes del río que separa la jungla de los pueblos aledaños. La primera reserva que nosotros vistamos es también la más pequeña y tuvimos la oportunidad de ver a una madre con su bebé que se acercaron a la plataforma de alimentación. Esto de la plataforma suena fatal, pero no es más que una plataforma de madera en medio de la jungla en la que los “ranger” ponen decenas de kilos de plátanos para los orang utanes. Aquellos que quieren se acercan a comer, y si tienen suerte hasta les dan leche con azúcar.

Resulta que la base de la dieta de los orang utanes es la fruta, y su favorita son… los plátanos, claro, y la leche. Como son muy golosos, le añaden un poco de azúcar a la leche. Resulta curioso pensar que estos animales que llegan a medir entre 1,20m y 2m y pesan de 40 a 120 kilos se alimentan de plátanos y leche!


Algo más de información sobre los orang utanes: las hembras son mucho más pequeñas que los machos, más o menos la mitad en peso y en altura un par de cabezas más bajitas. Los orang utanes no viven en manada, en contra de lo que muchos piensan. Los machos y las hembras se juntan para “hacer bebés” (sí, sí,, esto también lo hemos visto en vivo y en directo).

Los machos adultos (a partir de los 15 años) pasan la mayor parte del tiempo solos, generalmente en el suelo o ramas no muy altas. Los machos son muy posesivos y cuando llegan a una cierta edad y tamaño eligen entre desafiar al macho dominante (lucha a muerte) o buscar un nuevo territorio. Las hembras no forman grupos aunque viven en zonas comunes. Cuando una hembra tiene unos 7 u 8 anos está preparada para tener un hijo. El embarazo dura 9 meses (quien crea que no nos parecemos a ellos que lo diga, yo invito al viaje a Borneo) y es muy raro que una hembra tenga un embarazo múltiple. La madre vive con su hijo hasta que éste llega a la adolescencia o edad de reproducción, que para las hembras ya he dicho son los 7 años. Sólo entonces, cuando el bebé se emancipa, la madre está preparada para tener otro embarazo, lo cual no significa que vaya a tenerlo inmediatamente.











La visita a la
tercera reserva (Camp Leakey) fue realmente impresionante. Lo vimos todo! Al llegar nos esperaba un orang utan adolescente que encontraron malherido hace unos años y que no llega a adaptarse por completo. Le gusta estar cerca de los humanos, aunque no tiene problemas para estar por la selva. A sólo unos metros, una madre y su bebé. Además tres monitos simpáticos, de esos de pelaje grisáceo, pequeñitos y con cola (se llaman gibones). Y para completar la escena, un par de jabalís! Los gibones son rápidos y ágiles, muy amistosos, siempre cerca de los visitantes.

Cuando nos adentramos en la selva empezó a tronar y los rayos no hacían más que confirmar lo que nos temíamos, tormenta! Por suerte pudimos llegar a una de las plataformas de alimentación (otra vez esta palabreja) y ver a varios orang utanes de distintas edades interactuar. Las madres con bebés raramente comen con el resto, más bien comen cuando los demás están a una distancia considerable, y cuando saben o intuyen que otro orang utan se acerca recogen tantos plátanos como pueden, se los meten en la boca sin pelar (15, 20 plátanos!) y vuelven a trepar a un árbol donde, ahora sí, se comen los plátanos.


Creo que no he comentado que estos simios pasan la mayor parte de su tiempo en los árboles, tranquilamente en una rama o trepando y saltando de rama en rama. También duermen en los árboles, en nidos que preparan con ramas y hojas. Parece increíble pero ramas finas como brazos sujetan sin problema el peso de los orang utanes.

Volviendo a la plataforma de alimentación (ya hasta me hace gracia), en un momento dado aparecieron dos orang utanes de la mano, tierna imagen a primera vista. El guía nos explicó que eran adolescentes, una hembra y un macho, y que lo de ir cogidos de la mano, trepar de la mano, comer de la mano, no es una cosa romántica sino más bien todo lo contrario! El macho es muy posesivo y no deja que “su hembra” se separe de él. Así que así estuvieron unos diez minutos, comiendo de la manita, y después treparon a un árbol cercano, aún cogidos de la mano. Y la verdad es que pese a saber que era algo un tanto machista, la escena era preciosa!

Pero lo más sorprendente pasó un poco después, cuando volvieron a la plataforma y mientras comían se acercó otra hembra. Entonces el macho sin más soltó a su hembra, agarró a la otra y se la llevó a una esquina de la plataforma donde sin más empezaron a copular! Sobra decir que los 8 o 9 que estábamos mirando no pudimos parar de reírnos como si fuésemos nosotros los adolescentes!

Y aquí empezó a diluviar. Describo la escena: unos 10 turistas cubiertos de arriba abajo para protegernos de los mosquitos, 35 grados, humedad del… 80% y de repente CHAPARRÓN! Empapados la mayoría de los turistas decidieron correr de vuelta hacia el campamento. Nosotros nos quedamos y pudimos observar la reacción de los orang utanes ante la lluvia. Odian el agua! Los que aún estaban en la plataforma corrieron por ella para trepar a los árboles, y todos ellos empezaron a construir nidos así como “sobreros”. Lo juro, con ramas y hojas se fabrican sombreros para ponerse en la cabeza y mojarse lo menos posible. No les gusta el agua y se les pone cara de pocos amigos cuando empieza a llover.
Así que pasados unos 15 minutos y ya con poca esperanza de conseguir ver a los dos machos dominantes (el actual y el antiguo) decidimos que había llegado el momento de emprender la marcha de nuevo, de vuelta al campamento y al barco. Pero aguantar bajo la lluvia tuvo su recompensa y ya cerca del campamento nos encontramos con el ex macho dominante! Una “bestia” de casi 1,80m de altura y más de 100 kilos. Estaba tranquilamente sentado bajo la lluvia, con un “sombrero” en la cabeza (literalmente era como si hubiese cogido un arbusto y se lo hubiese plantado en la cabeza!). No le hacía mucha gracia la lluvia, pero estaba más preocupado por el estado de sus uñas, que no paro de mirar y mordisquear mientras le hacíamos un millón de fotos a tan sólo un par de metros. Cerca de él una hembra mucho más lista que él se refugiaba de la lluvia bajo el bordillo de una ventana!

El resto de turistas, o visitantes, estaban metidos en el centro de investigación, también refugiándose de la lluvia. Así que ahí estábamos nosotros, cara a cara con el ex macho dominante, todos bajo la lluvia. En cuestión de un segundo una decena de ranger (podría poner guardabosques sí, pero no me gusta como suena. Soy un poco tiquismiquis con las palabras no?) empezó a correr alrededor de nosotros, con antorchas y cazos de agua caliente. Nuestro guía (ex ranger) rápidamente nos encerró en una caseta/jaula, no sabíamos que estaba pasando así que le dejamos hacer y nos limitamos a ser testigos de excepción de algo que no ha pasado en esta reserva en meses: el macho dominante había conseguido localizar al antiguo (y más viejo).

No sé si lo he explicado antes, creo que no. Hace tres años un macho adolescente se enfrentó al macho dominante, en lo que es siempre una pelea a vida o muerte. Por suerte los rangers llegaron a tiempo para salvar la vida del macho mayor, que acababa de perder su puesto de dominante. Desde entonces el macho joven busca al otro con la misión de acabar con lo que empezó hace tres años. Lo cierto es que el macho mayor no tiene interés por pelear, pero su sentido animal le obliga a pelear si se da el caso. Habrá quien piense que lo natural sería dejarles pelear y que uno muera, tal y como pasaría en una jungla corriente. Lo malo es que no hay junglas corrientes porque los orang utanes están en vía de extinción y por ello muy protegidos. Por qué dejar morir a uno cuando se puede evitar sin alterar la vida de estos animales?

Volviendo a nuestra jaula, los rangers se separaron en dos grupos, uno tratando de distraer al macho joven, el otro haciendo que el viejo se largase antes de que se diese cuenta de lo que estaba pasando. Cuando el viejo se adentró en la selva nos dejaron salir de la jaula, siempre caminando/corriendo detrás de los rangers. Normalmente si algo similar pasa los turistas son trasladados rápidamente al centro de investigación, ya que los orang utanes son animales muy tranquilos pero también extremadamente fuertes y en un momento de ira todos nos convertimos en posibles objetivos. Pero como la mayoría de los turistas ya estaban en el centro de investigación y nuestro guía es un ex ranger, nos dejaron correr con ellos!!!!!! Fue súúúúper emocionante!!! Y todo con cámara de vídeo grabando!

El macho joven (Tom, por Tom Cruise…. Lo juro) estaba ahora ilocalizable, pero sin duda siguiendo el rasgo del viejo. Los orang utanes odian el agua y tienen miedo del fuego, de ahí que los rangers corriesen con antorchas y cazos de agua. Por fin apareció Tom, con una hembra adulta que parecía haberle hecho entrar en razón. Los rangers poco a poco fueron calmando a Tom hasta “engañarle” con plátanos y conseguir que se olvidase de pelear. Ya cuando se había tranquilizado y estaba comiendo plátanos y bebiendo leche aparecieron los demás turistas que acababan de perderse un documental de National Geographic en vivo y en directo!

Un final increíble para un viaje inolvidable. Uno de mis sueños se ha hecho realidad!!! Muchos me preguntan si el viaje ha estado al nivel de mis expectativas. Y he de reconocer que este viaje ha sido mucho mejor de lo que yo esperaba, deseaba y soñaba. Ahora sólo me quedan los gorilas….. quién se apunta?
Sigue leyendo...

miércoles, 13 de junio de 2007

Bali

Bali…. Bali me decepcionó la primera vez que estuve. Esperaba playas paradisíacas, pero no las encontré. O al menos no me parecieron tan únicas y especiales. Supongo que quien solo ha estado en las playas españolas (con algunas excepciones fuera de la península), apreciaría las balinesas. Yo he tenido la suerte de estar en otros sitios, y destaco sin duda Filipinas.

Sin embargo, ahora que conozco Bali y he visitado distintas zonas de la isla…. Mi opinión es muy distinta! Adoro Bali, pasaría allí todos los fines de semana. En cuanto pongo un pie en la isla, todo cambia. Me relajo, desconecto, soy feliz.

La capital de Bali es Denpasar. La mejor zona es Seminyak, tanto por sus “boutique hotels” y restaurantes, como por sus tiendas de las mejores marcas y sus galerías de arte.


Kuta es un infierno, pero todo el mundo acaba allí! Es el centro y los atascos por las noches son una locura. Cientos de bares y discotecas abiertos hasta las tantas y llenos siempre. Hay de todo, muchos australianos borrachos, indonesias buscando ligue (bule, porque para los indonesios todos los bules somos ricos), indonesios bien….. y nosotros! Restaurantes abiertos 24h, playas llenas, tiendas, centros comerciales, comida rápida/basura….. pero ya digo que al final todo el mundo acaba allí. Porque hay sitios terribles, y sitios increíbles.

Nusa Dua es la zona donde están la mayoría de los hoteles de cinco estrellas. Estos se distinguen de los “boutique hotels” en que los primeros suelen ser enormes, tipo resort, y pertenecen a cadenas como Melia o Four Seasons; mientras los “boutique hotels” tienen pocas habitaciones, normalmente en Bali son villas, y es a todo lujo: los espacios, la decoración, el servicio. En el que solemos alojarnos nosotros tenemos piscina privada y mayordomo y chef a nuestra disposición 24h! Ole! Si quieres algo de la carta, mandan a alguien a hacer la compra y el chef viene a cocinártelo. Si quieres algo que no hay en carta, no hay problema (tidak masalah)! Volviendo a Nusa Dua, las playas son de arena blanca y agua turquesa. Pero esta a 45 minutos de Kuta y de todo lo demás.


Dreamland suena a parque de atracciones, o al menos así lo imaginaba yo. Me negaba a ir sólo por el nombre, suena a playa llena de guiris bebiendo cerveza y haciendo mucho ruido….. no? y al final me convenció Luke de que teníamos que ir. Ahora entiendo que lo de Dreamland (tierra de ensueño) es literal. Es una playa pequeñita, preciosa, a la que se llega por un camino de arena al que sigue un senderito acantilado abajo. Agua increíble, arena blanca, olas de metros (en cuanto empieza a ponerse el sol se llena de surfistas morenitos guapísimos). Es precioso, no tengo palabras para expresarlo. Más magia.

Jimbaran en un pueblo pesquero en el que hay decenas de restaurantes en la playa, en los que sirven el mejor marisco.


Ubud, al norte de Denpasar, es sin duda la capital cultural de Bali. Galerías y mercados de arte, museos, estudios…. Es una ciudad en la que cualquiera puede encontrar inspiración, o a su musa/o. Es muy distinto de las zonas de playa. Está en la montaña y hace fresquito. Llueve a menudo, y es parte de su magia. La niebla se une al verde de los arrozales, y el olor de las plantas es intenso. Más magia!

Es una isla mágica, pero no por sus playas. Su gente, su cultura y religión, arte, diversidad….. es un lugar carismático, especial, único. Lo primero es que se puede caminar para ir de un sitio a otro, cosa imposible en Yakarta (tanto por las distancias como porque no hay aceras, como ya he comentado antes). La gente es como de otro país: amable, amigable, sincera, especial. Tienen algo que sin duda atrae a mucha gente porque aunque ellos se quejan de que hay pocos turistas, yo creo que hay un montón, sin ser agobiante. Sobre todo un montón de extranjeros que viven aquí (expat en inglés y bule en bahasa –indonesio-), vinieron de visita y se quedaron en Bali.

Cuando caminas por la calle ves decenas de templos. Magia. Los hay por todos lados y de todos lo tamaños. Llega un punto en que casi ni los ves! Son hindús el 90%. Indonesia es el país musulmán más grande del mundo, el 85% de los 230 millones de habitantes, y Bali es la gran excepción. Además, tienen que hacer ofrendas religiosas todos los días. Creo que es dos veces al día, pero por favor que alguien me corrija si me equivoco!

Las ofrendas normalmente se ponen en una especia de cuenco hecho a mano con lo que creo es hoja de palmera (muy utilizada en Asia). El cuenco es cuadrado, debe tener un par de centímetro de alto y unos 6-7 cada lado. Vamos, no muy grande. Dentro ponen flores o pétalos, y alguna fruta. Los hay POR TODOS LADOS. En las casas, en los hoteles, en las aceras, en los muros, puertas de casas, bares, discotecas, restaurantes, taxis! Pero molan, son bonitos, creo que tengo fotos así que cuando aprenda a colgarlas… las colgaré aquí mismo.

Y no se puede hablar de Bali sin mencionar sus masajes! Puedes darte un masaje en cualquier sitio. Entre templos, ofrendas y masajes, no se como queda sitio para lo demás! Los masajes cuestan desde 3 euros a unos 50, depende de donde te los des. Los caros suelen ser en súper hoteles, tipo los de Nusa Dua. Los más baratos no los he probado, pero me los imagino =s Lo normal es pagar 15 euros por un masaje de cuerpo entero hora y media. Y qué hora y media! Te cambia la vida, y si no la vida, desde luego la semana!

Para terminar, me quedo con las decenas de sitios en los que puedes ver el anochecer en la playa tomando un coctel y con la mejor música de fondo. Mi favorito es KuDeTa, al que es obligatorio ir para ver el sol desaparecer allá donde el mar y el cielo de unen, y después probar cualquiera de sus deliciosos platos. Otra opción es tomar una copa después de cenar, en las hamacas que tienen frente al mar……. Mmmmmh…… Bali!
Sigue leyendo...